Claves de un formador de éxito

En los últimos años, debido a mi actividad como Formador a tiempo completo, y sobre todo, a la puesta en marcha de AFOREN (Asociación Nacional de Formadores de Enseñanza No Reglada), he tenido la fortuna de conocer a muchos formadores de muy diversas áreas. Perfiles de origen y competencias muy dispares que, como en todos los sectores, algunos cuentan con más profesionalidad que otros en el desarrollo de su actividad docente.

Lo que he podido constatar de primera mano es que, independientemente de lo que impartas (da igual que seas formador de altos ejecutivos, que des talleres de fontanería a profesionales o hagas formación social a colectivos minoritarios), existen ciertos hábitos de trabajo, por así llamarlos, que diferencian al buen formador profesional del resto. Y le posicionan en un terreno donde tiene la capacidad de ser más eficiente, y reaccionar mucho más rápido a las exigencias cambiantes del mercado.

Algunos de estos “Buenos Hábitos” serían los siguientes:

  • Saben valorar su nivel en la materia: No te “tires faroles”, no hay nada peor que te contraten para impartir algo que no dominas. Tú lo pasarás fatal, y tus carencias quedarán en evidencia antes de lo que crees. Se justo con tu nivel, y siempre acepta formaciones por debajo de este.
  • Saben valorar su “estilo de aprendizaje”. La manera por la que tu mejor aprendes, también es la manera con la que mejor enseñaras. Existen formadores que se les da muy bien la alta consultoría o el coaching, otros que están más cómodos en formación más práctica, tipo talleres, a otros les gusta dar clases magistrales y otros se sienten más implicados cuando la formación permite dinámicas de grupo y más interrelación grupal. Averigua cuál es el tuyo.
  • Saben valorar sus costes: Todos los que nos dedicamos a esto sabemos que no es lo mismo dar un curso que tienes preparado, que uno que has de preparar. Al igual que no es lo mismo darlo cerca de tu casa, que a cincuenta kilómetros. Para que un curso te sea rentable, tienes que costearlo. Es decir, individualizar y valorar, todos los costes que te conlleva ese trabajo (distancias,  horas de trabajo en casa, búsqueda de información, elaboración de manuales, gestión de documentación, coste de oportunidad…), la lista es extensa. Ahondaremos más en este tema en otro post, pero debes de darte cuenta que no puedes cobrar siempre lo mismo por tus horas como formador. Cada acción formativa tiene su precio.
  • Saben valorar sus formaciones. Si impartes una formación, y no creas ningún canal de retroalimentación de la acción formativa, lo peor que te puede pasar no es que salga mal, lo peor es que salga mal y que no sepas porque. Puedes recurrir a encuestas, grupos de discusión, intercomunicación con el centro…lo que sea, pero necesitas poder saber la transferencia de tu formación, es decir, como la perciben y asimilan los alumnos.
  • Saben venderse: Si a un centro que está buscando un formador, les haces llegar un curriculum con una lista de cursos impartidos enorme. Lo más seguro es que ni siquiera te llamen, porque les abrumes. Presenta tu curriculum por áreas formativas, destaca aquello que crees más importante en relación con el puesto que ofertan y, lo más importante, la totalidad de lo que pongas tienes que poder certificarlo a la mayor brevedad posible. Por ello, un buen consejo es pedir estas certificaciones de horas según termines la formación. Cada hora que impartes es valiosa, certifícala.
  • Saben formarse y reciclarse constantemente: Antes hemos hablado del nivel, pues bien, si quieres mantener o aumentar tu nivel en cierta área, no te queda más que seguir formándote y reciclándote de por vida. Ocupa esos periodos de menos actividad que seguro tendrás, y recibe formación. Piensa que estas aprendiendo en dos líneas diferentes. Una, en el área profesional de tu especialización, y dos, en el área didáctica. Siempre se cogen ideas viendo a otros formadores desarrollar su labor.
  • Saben informarse, moverse, asociarse: El formador que lleve algunos años en la profesión sabe perfectamente de lo que estoy hablando. Este sector se mueve mucho por contactos. Si un centro o consultora tiene que cubrir un puesto laboral, lo primero que va a hacer es “preguntar por ahí”, y si tu estas en ese entorno cercano, y cumples el perfil, tienes bastantes posibilidades de conseguir el trabajo. Por ello, es imprescindible que hagas networking, generación de contactos, crear comunidad, hacer amistades…como lo quieras llamar, pero tienes que estar presente cuando la oportunidad surja.

En Aforen creemos en la importancia del entrenamiento de estos “buenos hábitos”, y procuramos ponerlos a disposición de nuestros socios, mediante distintos servicios como la Bolsa de empleo, las Píldoras Formativas, los eventos profesionales…En definitiva: la creación de una comunidad de y para Formadores.

Javier Fernández Martínez – Socio Fundador de AFOREN

 

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Formación, Opinión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s