Archivo de la etiqueta: formación

La formación de los formadores

Desde que recuerdo me estoy formando. Siempre intentando actualizar los conocimientos que rápidamente van quedando obsoletos. Siempre intentando introducir un elemento novedad en la posible rutina de los cursos que imparto. Siempre buscando un nuevo elemento de motivación para aquellos que esperan que el tiempo que están dedicando a aprender,  sea verdaderamente fructífero.

Desde que recuerdo me estoy formando y la mayoría de las veces, a través de una formación autodidacta; De una búsqueda continua y silenciosa en artículos, manuales, documentación diversa. Cuando eres autodidacta llegas al conocimiento a través de mucho esfuerzo y voluntad. Creo que es tan ardua  esta labor, que merece una dedicación especial y será tema de un futuro post.

Hay que ver cuánto agradezco la posibilidad de escuchar, que otro me guíe en aquella formación que necesito; Que otro me indique pasos, pautas, posibilidades. Que sea otro el que  me descubra caminos que yo desconocía, perspectivas diferentes. Por eso me gusta asistir a cursos y a ser posible, presenciales. Ya agradezco la posibilidad de asistir en sí a un curso, pero personalmente disfruto con aquellos en los que,  además de profundizar en un área determinada, puedo compartir con otros compañeros la experiencia. En este tipo de curso, la enseñanza recibida no se limita a los conocimientos en sí, sino que se ve ampliada por las experiencias de las personas que asisten al curso de muy diversas formas: Puedes conseguir nuevos conocimientos, pero también conocer a  nuevas personas con las que puedes contar para otras situaciones de la vida, y se abren a veces caminos que nunca hubieras imaginado…

Camino

Fuente: http://canasto.es/2009/02/el-camino-mas-largo

Aforen está empezando a dar sus primeros pasos, y uno de ellos quiere que sea  poder ofrecer a los formadores lo que buscamos y necesitamos. Por eso, pretende darnos la posibilidad de formarnos en aquellas áreas que respondan a nuestras necesidades, con unas “píldoras de formación” que nos ayuden a encauzar nuestra demanda. Me parece una posibilidad muy interesante que está en gestación y que esperemos consiga pronto ver la luz.

Marga Jiménez (Área de formación de Aforen)

@mjimenezcs

Deja un comentario

Archivado bajo Formación

Consejos para combatir el estrés del formador

La actividad docente está llena de numerosas situaciones gratificantes, pero, a la vez, de numerosos conflictos humanos. Tanto el profesorado como las alumnas-os llegan al aula con su personal carga emocional, dando lugar, en ocasiones, a situaciones de mucha tensión, incluso de agresividad en las aulas que generan problemas de stress entre los docentes, pudiendo llegar a cronificarse y derivar en enfermedades que afectan al sistema nervioso (arritmias, insomnio, irascibilidad, …).

Pensar que no podemos hacer nada ante esto no sería del todo cierto, pues, si mejoramos nuestra capacidad de adaptación y nuestra capacidad para afrontar conflictos, los niveles de ansiedad disminuyen e incluso desaparecen.

Para cambiar y mejorar nuestra actitud existen algunas prácticas personales que pueden ayudarnos a conseguir este objetivo, algunas de ellas son el Chi Kung, el Chi Kung Li así como el Pilates y el Streching.

Boy on vault table

Como conclusión señalar que numerosos estudios científicos han mostrado la importancia del ejercicio físico como base para un mayor rendimiento intelectual así también es señalado por diversos divulgadores del ámbito empresarial como Emilio Duró. En definitiva la famosa cita Mens sana in corpore sano es cierta en ambos sentidos.

Jorge Sanchez – Formador y Área Legal Aforen

Deja un comentario

de | enero 16, 2013 · 13:45

Organizarse el trabajo de formador y no morir de estrés en el intento

Hoy os voy a hablar de cómo me organizo el trabajo para cumplir con todos mis clientes y que el estrés no me fulmine.

Documentos y herramientas de organización:

  1. No empiezo la semana sin hacer un documento que llamo Estatus. Me lo enseñó el mejor ejecutivo de cuentas que he conocido en la vida: Juan José Suárez de Atlantis Publicidad, donde trabajé como asistente junior. El estatus es una relación de cliente y tareas. Por ejemplo:

Cliente X

Pendiente preparar contenidos para el  curso de ventas para perfil tal y cual.

Cliente H

  • Pendiente enviar la factura
  • Enviar propuesta formación para empresas sector textil.

El estatus lo hago en Word y voy tachando lo que voy haciendo. Lo puedes tener en formato  papel o en tu tablet. Parece una tontería pero cuando no lo hago, pierdo el sentido del volumen de trabajo y prioridades.

  1. Voy a una reunión: tengo mi cuaderno o notas del evernote, que es una aplicación estupenda de Apple. Si eres de los analógicos, toma notas en un cuaderno y luego pasas las tareas al estatus. Escribo email al de la reunión agradeciendo y pasándole los puntos en los que hemos quedado a modo de resumen.
  2. Las reuniones y las citas por Skype las tengo apuntadas en la agenda, ahora me va muy bien utilizar el calendario de google y ya no uso la agenda física. En las citas del calendario apunto en el momento la dirección, persona de contacto y teléfono de a quien voy a visitar o donde voy a dar clase y así no tengo que estar buscándolo a última hora. Siempre confirmo (si ha pasado mucho tiempo desde que cerramos la fecha) la visita o curso con la persona responsable de formación del centro o empresa.
  3. Siempre que me reúno con alguien y estoy trabajando en grupo envío un email con las conclusiones a modo de informe de visita. El objetivo no es otro que informar a la otra persona, sobre las impresiones y sobre todo, si esa reunión ha derivado en otras tareas (que  paso al estatus) o en una incidencia (que resuelvo de inmediato).
  4. Utilizo los canales de comunicación lógicos para cada tipo de asunto: los informes, las tareas y cosas importantes que deben quedar por escrito por si algo pasa (y que guardo siempre en mis correos por si surge algún problema rescatarlos) lo hago por email. Por mensajería de facebook, sólo lo informal. Por DM de Twitter sólo una quedada concreta o algo informal y el “wasap” para temas de chat. A título de comentario, guardar los email me sirvió para ganar un juicio a una empresa o conseguir la devolución de un pedido de 20.000 euros de un proveedor.
  5. Los emails: siempre pongo en el asunto el tema sobre el que estoy hablando. Y si hablo de otro tema de un mismo cliente, no respondo sobre un email antiguo porque eso es un caos absoluto. Además, se corre el riesgo de reenviar al cliente un email con conversaciones internas confidenciales. Si una conversación sobre un hilo de conversación se está extendiendo demasiado, cambio también el asunto porque seguro que también ha cambiado el tema sobre el que se está hablando.
  6. Las carpetas de los documentos las tengo organizadísimas y obviamente, los correos igual, todos en carpetas por temas.

Gestión del tiempo

  1. El estatus es mi tesoro, empiezo el día revisándolo y termino el día actualizándolo.
  2. Sigo la mañana revisando redes y correo electrónico. Si tengo un curso, me levanto antes para dejarlo hecho. Las redes sociales para el formador son una herramienta muy potente para hacer contactos y captar clientes y esto es networking (próximamente haremos un curso para formadores sobre este tema).
  3. En los huecos libres, consulto mis redes sociales en el Smartphone (por ejemplo, cuando paseo a los perros).
  4. Lo más caro es una reunión, luego una llamada telefónica y por último el email, que tiene la ventaja de que todo queda por escrito. Me aplico esto y por tanto, evito las reuniones físicas, opto por videoconferencia por Skype y  el email.
  5. Aplico la Ley de Pareto que, aplicado a la gestión del tiempo podría decir que el 80% de la facturación me la da el hacer el 20% de las tareas. Identifico qué tareas son ese 20%, las prioritarias y entonces, realizo primero el 20%. También puedes organizarlo en ABC de tareas. Cada día tengo unas tareas del 20% que impepinablemente tengo que resolver. No soy ambiciosa, con la experiencia se que no puedo hacer mil cosas, he bajado el listón no para relajarme, sino para poder cumplirlo.
  6. Otras herramientas son Teambox para gestión de proyectos de Social Media o Microsoft Project para proyectos complejos.

Si eres organizado, podrás aportar más ideas a este post, bienvenidas son porque yo las he ido adquiriendo tras el trabajo con otros profesionales.

Si pecas en organización y siempre vas con la lengua fuera, espero que te sirva para hacer un parón y dejarte dos días para organizarte. Merece la pena.

Beatriz Padilla – Formadora y responsable de Marketing de Aforen

6 comentarios

Archivado bajo Opinión

¡Por un año lleno de nuevas oportunidades en la formación!

feliz 2013 Aforen

Formadores y Formadoras llega un nuevo año. Un año que, al igual que los que venimos padeciendo, se presenta en muchos frentes, duro e incierto.

No os vamos a relatar en un post todo lo que está aconteciendo a nuestro alrededor ya que lo conocéis de sobra por los medios de comunicación que, aunque en esta época intentan cubrirse con una pátina de buenas noticias e intenciones, no pueden obviar las protestas en casi todos los sectores, algunos de ellos vitales para nuestro “modo de vida”.

Desde Aforen consideramos que La Formación No Reglada, es uno de estos sectores estratégicos por dos razones de base:

   – Tenemos actualmente a una de cada cuatro personas en paro en España.

Hemos de incidir en que económicamente hablando esto es insostenible.

En los años que llevamos impartiendo Formación para desempleados nos hemos encontrado, por un lado, con perfiles de alto, altísimo nivel: arquitectos, ingenieros, economistas, abogados… con doctorados, postgrados y miles de cursos a sus espaldas. Por otro: profesionales con baja titulación, pero con millones de horas de experiencia en su campo o jóvenes con un talento y ganas de crear e innovar desbordante, que intentan vencer su frustración.

Tanto unos como otros nos han demostrado su valía y sus ganas por aportar todo lo que tienen, que es mucho, a la vida profesional. No podemos dejarlos fuera, nuestra economía y nuestro desarrollo como país sencillamente no puede permitírselo.

Nosotros lo tenemos claro. Debemos luchar por que todos los desempleados tengan el apoyo necesario en materia de empleo y formación. A pesar de que no se han ejecutado en 2012 la totalidad de los presupuestos destinados a políticas de empleo y formación y que de momento poco se sabe, debemos trabajar juntos para que la formación profesional para el empleo vuelva a ocupar el lugar clave que le corresponde en una sociedad que avanza.

    –   Es imperioso aumentar la competitividad y empleabilidad de los trabajadores en activo.

Por una parte, existen centros que ponen todo su esfuerzo, ingenio y creatividad para lograr que la formación cumpla con la transferencia de conocimientos y capacidades que se le exige, haciendo maravillas con fondos escasos y generando formación de calidad. Pero para algunos centros, la formación continua se convierte en una venta mercantilista de títulos, donde el alumno lo único que tiene que hacer es cumplimentar pruebas teóricas, con preguntas diseñadas para que sean fáciles de encontrar en un manual, que incluso llega a ser de dudosa calidad.

Somos los primeros en hacer autocrítica, la formación en general que se ha estado desarrollando hasta ahora tenía muchos parámetros a mejorar. Por ejemplo mucha de la formación se basaba en programas muy teóricos y anticuados, encorsetando al centro y al formador en una línea en la que no siempre era fácil moldear al perfil y necesidades del grupo, para intentar desarrollar competencias que de verdad les sirvieran en el caso de un hipotético trabajo relacionado con el curso en cuestión.

Igualmente es apremiante introducir criterios objetivos que permitan a las administraciones, centros y formadores una evaluación seria, competente y ajustada a las exigencias que el mercado laboral impone. Hacemos un flaco favor a la sociedad, al sector de la formación no reglada, al centro, al formador y al alumno, que sí, tiene un título en…, pero nunca va a saber desarrollarlo en un puesto de trabajo.

Existen en la profesión perfiles con alto grado de titulación, experiencia y, sobre todo, pasión por su trabajo. Que no cesan en su empeño de reciclarse profesional y pedagógicamente y se vuelcan literalmente en cada curso que imparten para que el desarrollo de sus alumnos sea el más alto que puedan conseguir.

Pero, no nos engañemos, existen otros que no. Formadores que cogen un manual, lo fusilan sin ninguna estrategia metodológica y lo regurgitan en las clases, sin importarles demasiado establecer sistemas de retroalimentación que les sirvan para medir el avance del grupo. Cuando terminan la clase, cierran su portátil y se van a casa sin mayores remordimientos. Sin duda, esto tampoco es de recibo.

Debemos de pensar en quienes son en realidad los realmente perjudicados, aquellas personas que no reciben formación o reciben una formación de baja calidad. Junto a los daños colaterales, muchos docentes en paro, técnicos de empleo, orientadores, centros en las últimas, baja competitividad laboral, poca o nula empleabilidad…

Es el momento de generar alianzas entre todos los que participamos en el desarrollo de la formación no reglada porque no es nuestro objetivo generar hostilidades entre instituciones y personas necesarias para ejecutar los cursos. No podemos ser enemigos en esta materia, debemos aunar esfuerzos para que la formación sea un motor que haga crecer el empleo y la competitividad del país.

Por ello en Aforen, en este año que comienza, queremos luchar porque exista una formación de calidad, que este al servicio del empleo y la competitividad, y aporte su grano de arena para ayudar a salir de esta situación de crisis, de desesperanza y falta de oportunidades reinante en la sociedad.

Para ello vamos a comenzar el año con fuerza, con objetivos e ilusión. Porque creemos que el sector de la Formación No Reglada puede y debe, aportar mucho más de lo que ha venido aportando. Se pueden hacer muchas y grandes cosas con la colaboración de administración (ejecución de presupuestos), centros y consultoras (aumento de los estándares de calidad y eficiencia) y formadores (profesionalización de su actividad). Y ante todo, debe regirse por criterios no sólo meramente económicos,  sino por parámetros de inserción, capacitación y desarrollo de los grandísimos profesionales que tenemos en nuestro país.

Luchamos por Un año lleno de nuevas oportunidades” y OS NECESITAMOS

FELIZ 2013.

AFOREN. Asociación Nacional de Formadores de Enseñanzas No Regladas.

2 comentarios

Archivado bajo Actualidad, Noticias

Cómo elaborar un índice de contenidos para un curso

Cada vez que recibimos el encargo de un cliente, empresa o centro de formación de elaborar el índice de contenidos de un curso que formará parte de un plan de formación y si queremos hacer un trabajo de CALIDAD, es fundamental empezar por los cimientos. En realidad, el índice no es más que la fachada, lo que nuestros clientes y alumnos ven y valoran. Pero no debemos olvidar que esa parte visible debe ser el resultado de un trabajo de  reflexión, de investigación y  de planificación. No es necesario que nos ocupe 100 páginas, todo en unas pocas páginas y de forma esquemática, se puede reflejar claramente.

¿Cómo empezar?

Venimos de  hablar con el cliente. En esta reunión deberemos  haber aclarado, como mínimo, las siguientes cuestiones:

  • Título del curso o del plan de formación.
  • Por qué y para qué hace este curso  (motivos y objetivos).
  • Modalidad de la formación para la que hay que elaborar el índice de contenidos: presencial, blended
  • Duración del curso
  • Cuál es el perfil del grupo de aprendizaje (a quiénes nos dirigimos): colectivo, sectores, profesiones, edades, si hay segregación por sexo, predisposición a la formación, necesidades, problemáticas particulares, número de participantes. En resumen, las características psicológicas, emocionales y socio- económicas
  • Materiales y recursos didácticos  disponibles y los que yo tendré que aportar.
  • En caso de que nos faciliten un índice de contenidos general, saber en qué medidas podemos ser flexibles. Los índices de los cursos de la  Tripartita, personalmente considero que son lamentables, yo cuando los leo pienso que se lo han dado a alguien que no tiene “ni flowers” de esa profesión, además de que son del Pleistoceno… Yo esos índices procuro no seguirlos en la medida de lo posible. Por tanto, debemos aclarar con el centro el nivel de flexibilidad y libertad al respecto. Para los centros que nos exigen respetar los índices al pie de la letra, lo que hago es adaptar los epígrafes internos (capítulos, apartados…) y ser habilidosos para  que respete lo principal pero luego, el interior de cada módulo sí siga unos criterios metodológicos…lógicos).
  • Además, habremos obtenido información sobre los plazos de entrega del índice, una programación de los plazos de entrega de los contenidos, cantidad y calidad de los recursos didácticos que debe incluir un manual de formación. En este sentido, debemos exigir que nos adelanten el procedimiento de elaboración de contenidos. Os expongo uno  propio por si os es de ayuda. Veréis que no es lo mismo que nos digan que hay que incluir todos estos recursos, que simplemente sea una redacción de texto con orientación teórica. Los recursos son la bomba, motivan al alumno, son amenos y favorecen el logro de objetivos de enseñanza – aprendizaje, tenedlo siempre en cuenta si queréis ofrecer calidad, pero también consideradlo a la hora de elaborar un presupuesto porque dan muchísimo trabajo.
Esquema recursos didácticos para elaboración contendios

Esquema recursos didácticos para elaboración de contenidos

Fuente: Modelo propio Beatriz Padilla Guadalupe. Utilizadlo libremente si queréis. El sello de calidad lo pone cada un@

Aclarados los puntos básicos, debemos tomar en consideración que todas estas cuestiones tienen su origen en el diseño instruccional.  El diseño instruccional ofrece un análisis completo de las necesidades y objetivos educativos a alcanzar, incluyendo los recursos materiales y actividades que permitirán su cumplimiento. El diseño instruccional significa planificación: formular objetivos, plantear estrategias y aplicar metodologías. Debe plantear qué modelos, qué estrategias, qué actividades y recursos se requerirán para conseguir que los alumnos alcancen las competencias previstas. En fin, que el diseño instruccional es la base estratégica de un plan de formación y lo deberemos tener en cuenta para trabajos a lo grande y en este post nos vamos a concentrar en los contenidos puros y duros.

Bien. Aclarados estos puntos básicos, nos ponemos manos a la obra, así que lo haremos por fases.

1ª Fase: Formulación de objetivos

Debemos formular los objetivos generales. Estos objetivos nos los tiene que formular la empresa o centro de formación. Responde a “Por qué y para qué hace este curso”  (motivos y objetivos) que ya preguntamos en la primera reunión.

2ª Fase: Pre- selección de contenidos

Para seleccionar los contenidos, previamente, se formulan todos los objetivos específicos para que los participantes alcancen las competencias para las que les prepara la formación en cuestión. La formulación de estos objetivos, nos da una idea de los contenidos que deberemos abordar. Si bien, el tema de las taxonomías dejó de estar de moda (objetivos teóricos, prácticos y actitudinales) los centros siguen utilizando este método y a mí, personalmente, me parece más fácil de seguir que partir de sólo el modelo de competencias.

 Lo ideal es seleccionar los contenidos que se van a impartir tras considerar todo el listado de objetivos y todo el listado de competencias que los participantes deben alcanzar con el curso. Podemos y debemos revisar la tabla las veces que haga falta hasta conseguir el mejor resultado.

 Esquema contenidos objetivos y competencias

 Fuente:  Curso Curso de especialización formación de formadores. CursoForum / Autora: Beatriz Padilla Guadalupe.

 3ª Fase: La valoración de contenidos, utilizando una matriz de contenidos, criterios y prioridad.

Los contenidos deben ser objetivos, aplicables, eficaces para el alcance de objetivos, eficientes en la utilización de la menor cantidad de recursos, comprensibles, coherentes, efectivos en cuanto a la calidad, relevantes para que hagan cumplir objetivos de aprendizaje y actuales.

El creador de contenidos peca de querer incluir un exceso de contenido, yo con esto sufro…pero recordemos que menos es más, por tanto, en la matriz expondremos todos los contenidos de la pre-selección que antes realizamos, les daremos puntuación, del 1 al 5, según la serie de criterios que tenemos en cuenta y les damos prioridad, según la suma resultante de las valoraciones.

 matriz de valoración y priorización de contenidos

 Fuente:  Curso Curso de especialización formación de formadores. CursoForum / Autora: Beatriz Padilla Guadalupe.

 La forma más práctica de seleccionar los contenidos a partir de los rangos consiste en agrupar los valores similares. De esta manera, en la tabla, hemos agrupado los 1 y los 2 como contenidos que sí vamos a seleccionar por ser imprescindibles (se ha obtenido el valor más alto), los 3 y 4 y por último, hemos descartado los de rango 5.

4ª Fase: Selección final del contenido

En esta última fase, procedemos a realizar la última criba en la selección de los contenidos. Es una fase más cualitativa, en la que observamos la relación de esos criterios escogidos con los objetivos que inicialmente planteamos. Podemos encontrarnos con contenidos que no cubren ningún objetivo y por tanto, eliminarlos o reformular otros, incluso plantear uno nuevo.

5ª Fase: Organización de los contenidos

Ya tenemos seleccionados los contenidos, ahora debemos terminar de organizarlos y estructurarlos. Para ello, sugiero:

  • Trabajar bajo el principio de interdisciplinariedad 
  • Utilizar mapas conceptuales para su máxima comprensión
  •  Potenciar la visión de conjunto del contenido en el índice
  • Dosificar la dificultad, con el fin de encontrar el equilibrio en el que el curso ni aburre por fácil, ni desmotiva, por complejo
  • Escogeremos una organización jerárquica, de lo general a lo concreto, una organización secuencial, siguiendo un orden cronológico o una mezcla de estas: la organización significativa, plasmada en los mapas conceptuales.

Por ejemplo, en un mapa conceptual podemos reflejar la esencia de los conceptos, relacionándolos unos con otros a modo de resumen de una organización jerárquica o secuencial de contenidos. Cuando construyes un mapa conceptual, todo queda tan claro… a mí me encantan y por eso te recomiendo un libro que a mí me sirvió “Mapas conceptuales: Una técnica para aprender”  Ontoria Peña, Antonio – Narcea, 2001.

Y ahora, recogemos todo el proceso en un ¡esquema de organización secuencial!

 Esquema diseño de contenidos

 Para cuando hay prisas o lo tenemos más claro, podríamos saltarnos la valoración numérica de los contenidos, pero algo de lo que yo jamás prescindiría es de hacer la tabla de objetivos – competencias- contenidos. Si no, seguro que nos dejamos contenidos sin contemplar. ¿Cómo vamos a elaborar un índice detallado sin saber qué se quiere conseguir y qué tienen que saber hacer los participantes al final?

Otro tema a tener en cuenta, me lo comentaba el otro día un colega formador. ¿De dónde saco modelos de índice ya hechos? Podemos encontrarlos en cursos de los otros colegas, en libros, en Internet… Sin embargo, personalmente pienso que nos pueden orientar pero jamás podremos hacer “un copia y pega” porque cada curso es diferente y los alumnos tienen necesidades diferentes. Es por ello, que el diseño de un índice de contenidos detallado, es algo que hay que elaborar con tiempo. Si os encargan hacer una idea de índice, podéis entregar una estructura básica, medio copiada de otras fuentes, pero si se trata de elaborar el índice definitivo de un curso, aquí hay que currárselo. Ahí es donde marcaremos “la diferencia”. Espero que os haya sido útil mi forma de trabajar los contenidos, que por experiencia sirve para cursos presenciales y para elaboración de manuales.

Nos gustaría conocer otras formas que os resulten óptimas, ¿Nos lo contáis?

Beatriz Padilla – Marketing Aforen

2 comentarios

Archivado bajo Formación

¿Asociarme?

Cuando hace unos días Beatriz Padilla, responsable de marketing y miembro de la junta directiva de  Aforen,  me habló de la asociación y me planteó la posibilidad de participar con ellos en este proyecto, pensamientos contradictorios cruzaron por mi mente:

.- << ¿Asociación?, … puede ser interesante.  Aunque, …no lo tengo muy claro. Por mi experiencia con la cúpula de algunas organizaciones, al final hay cuatro que “dan el callo” y luego los de siempre, los que salen en las fotos”. >>  Pero…

Soy formadora, me dedico a la formación desde hace más de 20 años y he pasado por muchas situaciones y circunstancias diferentes, en las que la mayoría de las veces ha prevalecido una  tónica común: Yo voy y vengo de un lugar a otro, relacionándome con grupos de alumnos que han aparecido en mi vida de forma fugaz y con quien he conectado,  creando profundos lazos o  caminando un trecho sin más;  Con compañeros que lo han sido y que no. Grandes y pequeñas empresas… Y siempre en una situación que finaliza y que me deja con cara de “¿y ahora qué?

Sé que los grupos los forman las personas que los integran. Personas como tú y yo, y que según su grado de implicación y compromiso harán que sea un grupo especial o algo sin más. Sé lo que no quiero y me disgusta y ante eso vuelvo a preguntarme: ¿Asociarme, para qué?: Asociarme para tener un lugar al que volver y del que partir y compartir. Un lugar para reposar y formarme. Un lugar en donde asesorarme y asesorar. En fin, un lugar de referencia en mi profesión.

 Hazte socio de Aforen, ¡te necesitamos!

Marga Jiménez

Formadora y socia de Aforen

Deja un comentario

Archivado bajo Formación, Marketing, Noticias

Claves de un formador de éxito

En los últimos años, debido a mi actividad como Formador a tiempo completo, y sobre todo, a la puesta en marcha de AFOREN (Asociación Nacional de Formadores de Enseñanza No Reglada), he tenido la fortuna de conocer a muchos formadores de muy diversas áreas. Perfiles de origen y competencias muy dispares que, como en todos los sectores, algunos cuentan con más profesionalidad que otros en el desarrollo de su actividad docente.

Lo que he podido constatar de primera mano es que, independientemente de lo que impartas (da igual que seas formador de altos ejecutivos, que des talleres de fontanería a profesionales o hagas formación social a colectivos minoritarios), existen ciertos hábitos de trabajo, por así llamarlos, que diferencian al buen formador profesional del resto. Y le posicionan en un terreno donde tiene la capacidad de ser más eficiente, y reaccionar mucho más rápido a las exigencias cambiantes del mercado.

Algunos de estos “Buenos Hábitos” serían los siguientes:

  • Saben valorar su nivel en la materia: No te “tires faroles”, no hay nada peor que te contraten para impartir algo que no dominas. Tú lo pasarás fatal, y tus carencias quedarán en evidencia antes de lo que crees. Se justo con tu nivel, y siempre acepta formaciones por debajo de este.
  • Saben valorar su “estilo de aprendizaje”. La manera por la que tu mejor aprendes, también es la manera con la que mejor enseñaras. Existen formadores que se les da muy bien la alta consultoría o el coaching, otros que están más cómodos en formación más práctica, tipo talleres, a otros les gusta dar clases magistrales y otros se sienten más implicados cuando la formación permite dinámicas de grupo y más interrelación grupal. Averigua cuál es el tuyo.
  • Saben valorar sus costes: Todos los que nos dedicamos a esto sabemos que no es lo mismo dar un curso que tienes preparado, que uno que has de preparar. Al igual que no es lo mismo darlo cerca de tu casa, que a cincuenta kilómetros. Para que un curso te sea rentable, tienes que costearlo. Es decir, individualizar y valorar, todos los costes que te conlleva ese trabajo (distancias,  horas de trabajo en casa, búsqueda de información, elaboración de manuales, gestión de documentación, coste de oportunidad…), la lista es extensa. Ahondaremos más en este tema en otro post, pero debes de darte cuenta que no puedes cobrar siempre lo mismo por tus horas como formador. Cada acción formativa tiene su precio.
  • Saben valorar sus formaciones. Si impartes una formación, y no creas ningún canal de retroalimentación de la acción formativa, lo peor que te puede pasar no es que salga mal, lo peor es que salga mal y que no sepas porque. Puedes recurrir a encuestas, grupos de discusión, intercomunicación con el centro…lo que sea, pero necesitas poder saber la transferencia de tu formación, es decir, como la perciben y asimilan los alumnos.
  • Saben venderse: Si a un centro que está buscando un formador, les haces llegar un curriculum con una lista de cursos impartidos enorme. Lo más seguro es que ni siquiera te llamen, porque les abrumes. Presenta tu curriculum por áreas formativas, destaca aquello que crees más importante en relación con el puesto que ofertan y, lo más importante, la totalidad de lo que pongas tienes que poder certificarlo a la mayor brevedad posible. Por ello, un buen consejo es pedir estas certificaciones de horas según termines la formación. Cada hora que impartes es valiosa, certifícala.
  • Saben formarse y reciclarse constantemente: Antes hemos hablado del nivel, pues bien, si quieres mantener o aumentar tu nivel en cierta área, no te queda más que seguir formándote y reciclándote de por vida. Ocupa esos periodos de menos actividad que seguro tendrás, y recibe formación. Piensa que estas aprendiendo en dos líneas diferentes. Una, en el área profesional de tu especialización, y dos, en el área didáctica. Siempre se cogen ideas viendo a otros formadores desarrollar su labor.
  • Saben informarse, moverse, asociarse: El formador que lleve algunos años en la profesión sabe perfectamente de lo que estoy hablando. Este sector se mueve mucho por contactos. Si un centro o consultora tiene que cubrir un puesto laboral, lo primero que va a hacer es “preguntar por ahí”, y si tu estas en ese entorno cercano, y cumples el perfil, tienes bastantes posibilidades de conseguir el trabajo. Por ello, es imprescindible que hagas networking, generación de contactos, crear comunidad, hacer amistades…como lo quieras llamar, pero tienes que estar presente cuando la oportunidad surja.

En Aforen creemos en la importancia del entrenamiento de estos “buenos hábitos”, y procuramos ponerlos a disposición de nuestros socios, mediante distintos servicios como la Bolsa de empleo, las Píldoras Formativas, los eventos profesionales…En definitiva: la creación de una comunidad de y para Formadores.

Javier Fernández Martínez – Socio Fundador de AFOREN

 

Deja un comentario

Archivado bajo Formación, Opinión